Hay una taza de café
Que se enfría sobre la mesa,
Hay un hombre que busca un verso,
Que un día tomo una maleta
Y la lleno de recuerdos.
Hay una taza de café
Que se enfría sobre la mesa
Y la mirada de un hombre
Que vaga perdida,
Que sigue caminos que no va a pisar,
Pero que dejan huella.
Hay un hombre hablándole a su perro,
Y por momentos en mi pecho
El vacío se conmueve
Hay un café congelado,
Hay un hombre que invento un beso,
Y en su libreta los versos
se llenaron de ojalas.
P. Sáenz
P. Sáenz
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