sábado, 2 de junio de 2018

Nieva

Se perdían mis palabras aquel día,
el viento que soplo toda la tarde,
frías tardes de invierno, vientos que queman la piel,
que se lleva las hojas de los restos del otoño,
que te ponen por manía sentirte solo.

Y hasta ese día, cada día anterior era lo mismo,
cada uno se volvía un conjunto de horas que se unían en mi contra,
y tal vez un poco, a nuestro favor.

Y de pronto el invierno termino en un día de nieve,
y miles de copos se tejían en tu cabello,
tu sonrisa desvistiéndose con la tormenta,
y mi alma que se vestia de tu calor,
entre tus brazos el invierno bailaba a mi favor.

Las situaciones me llevaron a la puerta de entrada,
y tus ojos reflejaban ya un tal vez,
y a centimetros del cielo no supimos que decir,
Y nieva, y escribimos el principio de la vida,
como dios dibujando cada cristal de hielo que alfombraba nuestros pies,
por un momento fuimos eternos.

Y nieva, y el tiempo se congela en tu mente y la mía,
y en las fotografías que estaban por llegar,
y la vida pone una pausa sobre tu cuerpo,
y las canciones y versos que sin saber hablaban de esto,
memorias que me recordaban para que respirar.

Y ahora que te encuentro el invierno con la nieve termino.
Y nieva, y a mediados del verano el invierno se ha vuelto infinito.

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